
Bienvenido 2009, Bienvenidas las rebajas/rebaixes/sales/ofertas o cualquier otra propaganda para liquidar los saldos y el invierno que aún no termina pero que para las tiendas y la moda, no puede existir otra cosa que la primavera y el verano en sus pre-colecciones y lanzamientos, calma por Dios, estamos en Enero, por qué todo siempre es una bomba de tiempo...
Bien, empezando el año me ha llamado la atención ésta ultima colaboración ( o bueno las primeras que veremos en el año) de LV con el espiritu ( si nuevamente) de Stephen Sprouse.
Es interesante, ya que considero que Vuitton en los ultimos años, ha entrado en el juego del cambio por el cambio y la novedad constante del sistema moda y es válido, estoy de acuerdo con la reinvención de la firma, pero, ¿otra vez Sprouse?.
El bombazo fue en el 2001 si la memoria no me falla, cuando Jacobs ficho a Stephen para customizar el clásico monogram, llevándolo hacia el grafitti y el sello artistico del artista, triunfando en una de las tantas curvas y altibajos de su carrera.
Esto que sucede ahora en 2009, Vuitton lo declara como un homenaje, haciendo de su tienda en el SoHo neoyorkino el epicentro del universo Sprouse, cubriendo la fachada, haciendo superfiestas y creando ( por supuesto) una colección limitadiiisimaaaaa, escasíiiiisima, compraque sevayseterminaaaaaa de artículos homenaje entre los que encontraremos camisetas, estuches de patinetas, bolsos, etcétera. Lo menos reprochable es que estas ganancias de la colección serán donadas a diferentes instituciones como Free Arts NYC, además de fundaciones y becas Sprouse.


La estrategia me parece excelente, está bien hecha, sofisticada como la firma, hacer algo para convertirlo en beneficencia y regalarnos una gran campaña de publicidad ( Si claro lo sé. ¿Acaso no estoy escribiendo esto?, aunque dudo que me vean), pero al final del día es aburrido, nada prometedor, más de lo mismo y haciendo moda desde la zona segura.
Creo que Jacobs, de quien sentía o por qué no decirlo, todavía siento una admiración notable, esta total y magistralmente ciclado en el proceso artístico y creativo de la firma francesa. No hay aportación, no hay implicación del diseñador con la firma, pareciera que si quitamos las colaboraciones que ha realizado con gente consagrada en el mundo artístico contemporáneo, diseñadores y famosos, ¿qué sigue para Vuitton?. Quitamos a Kawakubo, a Sprouse, West, Coppola's, Plessi, Prince, Murakami, Deneuve, Uma, Jenny from the block, Johansson, Aveillan, Ricci, Moss, etc.etc.etc. y qué más... la fórmula de colaboraciones en LV es excesiva, repetitiva y como he dicho, muy segura.

Y mira que me agrada la firma, alguna vez he fantaseado con la idea de viajar a la francesa, pero cuando veo a las personas envolver sus Vuitton en plástico, no dejo de preguntarme, ¿esto es realmente un lujo?, ¿estar esquizofrénico por que mi maleta de 4,000 euros tiene un rasguño? Don't think so...
En fin, ya está dicho, quién sea super fan de Sprouse corra a su tienda Vuitton más cercana que seguro se acabará todo lo que se ponga en piso. Quien pueda ir al SoHo aún mejor, y quien sea íntimo amigo de Jacobs, que pase el recado... Queremos algo nuevo Marc ;)
Fotos:WWD ;)